Un David en el Andador Constitución de Toluca
El David de Donatello
Giorgio Vasari, en su libro “Las Vidas de los más Excelentes Arquitectos, Pintores y escultores italianos desde Cimabue hasta nuestros tiempos”, comenta
que los artistas de su tiempo, aseguraban que esta pieza fue modelada
sobre un cuerpo vivo, debido a la finura del trabajo.
Caminando por el centro de la Ciudad de Toluca, Capital del Estado de México, sobre el Andador Constitución de sur a norte, se encuentra uno con una fuente de cantera rosa, sobre la cual, mirando al portal Constitución y enmarcada con vista al norte por el emblemático edificio “La Violeta”, de estilo Art decó, que por cierto, fue construido entre los años 1939-1943, sujetándose el proyecto en todo momento a las demandas filosóficas y de necesidades familiares, trasmitidas por su primer propietario Antonio Abraham H. Elías al proyectista y constructor Arq. Armodio de Valle Arizpe, se localiza una bella escultura, que carece de cédula pie de objeto, pero no por eso deja de ser de excelente factura, al estilo de la realizada con el mismo tema por Donato di Niccoló di betto Bardi, conocido como Donatello, nacido en Florencia, Italia (1386-1466) y que fuera el artista más representativo de la escultura quattrocentista italiana. Discípulo de Ghilberti hasta que llegó a independizarse, protegido de Brunellesschi, además que fue un renovador de toda la escultura europea y sobre todo de la técnica del fundido en bronce. Por otra parte estudió profundamente el ser humano como centro y razón de ser del universo al cual trata en toda una gama de caracteres y valores, intentando penetrar en su psicología.
Andador Constitución. Vista de sur a norte
El tema interpretado magistralmente en la escultura referida que da motivo a estas líneas, es un tema bíblico, tomado del primer libro de Samuel, un desnudo clásico, de bulto redondo, como los que aparecieron en la escultura renacentista. Se trata de un desnudo ponderado, natural, pero muy expresivo debido a la firmeza de las líneas compositivas generales, donde se relata la victoria de David sobre Goliat, un gigante filisteo. El autor muestra un David adolescente, desnudo, con el pie sobre la cabeza de Goliat que acaba de cortar con la espada de su enemigo y que David aún la sujeta en su mano derecha. Con la mano izquierda sostiene la piedra con la que hirió en la frente al gigante Goliat.
El David, mantiene la expresión serena y cubre su cabeza con un sombrero de paja típico de la Toscana del que caen los rizos del cabello; lleva también una corona de hojas de amaranto, en clara alusión al heroísmo griego, sus pies están calzados con unas botas. La cabeza de Goliat se encuentra cubierta por un yelmo.
Escultura El David. Vista de poniente a oriente
En el simbolismo de la escena, David representa la pasión controlada y Goliat representa la pasión desbocada, por eso David es representado como un efebo andrógino (los atenienses ya aplicaban este nombre a un mancebo adolescente de entre 18 y 20 años).
La escultura del David se puede ver también como una exaltación de la belleza ambigua del adolescente que parece que ha vencido a Goliat más por su coraje que por su fuerza.
David era el hijo menor de Isaí de Beth-lehem, de la tribu de Judá que vivía en Belén con su padre y sus siete hermanos y pertenecía a una familia humilde que se dedicaba al pastoreo. Como se relata en Samuel 17:51, los hechos se iniciaron cuando el padre lo envió al Valle del Alcornoque donde estaba acampando el ejército israelita para que obtuviese noticias de sus tres hermanos mayores que habían ido a la guerra, eran Eliab el primogénito, el segundo Abinadab y el tercero Samma. Al llegar al campamento, David se enteró de que un filisteo de Gath muy fuerte, un gigante llamado Goliat, estaba desafiando en combate individual a cualquier enemigo; delante de este guerrero ningún israelita se atrevía a enfrentarse. A pesar de lo joven e inexperto en el arte de la guerra y que Goliat medía seis codos y un palmo o sea dos metros y medio, David rezó a Jehová dios de Israel y de sus ejércitos y pidió permiso al rey Saúl para poder enfrentarse al gran guerrero, quien recordó al rey que cuando un león y un oso habían atacado a su rebaño, los había matado con su honda, fue como entonces el rey le dio permiso para combatir con el gigante.
De esta manera, David se dirigió a donde estaba Goliat, iba vestido con la armadura del rey pero por ser demasiado pesada se la quitó, fue hasta un arroyo donde cogió cinco piedras lisas que puso en su saco pastoril y llegó al campo de batalla con la honda como su única arma. Goliat se rió de David al verlo tan joven con aspecto delicado, rubio, de hermoso parecer y mal armado, fue cuando el pastor puso una piedra en la honda y empezó a girarla y al lanzarla fue directamente a la frente del gigante derribándolo a tierra, entonces David rápidamente cogió la espada de Goliat y le cortó la cabeza. Los Filisteos huyeron al ver a su gigante muerto.
Fuente con escultura Del David. Vista de sur a norte
La actitud que presenta el cuerpo de David apoyándose sobre la pierna derecha, es una influencia clara del estilo de Praxíteles, que se conoce en el mundo del arte como la “curva praxiteliana” o “contrapposto”, que contribuye a romper la ley de la frontalidad con lo que se proporciona movimiento más armónico al cuerpo. Consiste en representar la figura humana con una pierna ligeramente flexionada, esta innovación se le atribuye al escultor de nombre Policleto.
Finalmente la composición está enmarcada por una elipse con el recorrido que va desde la cabeza al brazo derecho, de este a las piernas, después al brazo izquierdo para acabar nuevamente en la cabeza, con las proporciones del cuerpo ideales y con un eje vertical con lo que se guarda un perfecto equilibrio.
El sentido de estas líneas también se cargan con el deseo para que el H. Ayuntamiento de Toluca adopte la encomiable labor de dar a conocer a la sociedad de Toluca y sus visitantes sobre la procedencia de este David, incluso todavía mejor, si se contara con la cédula pie de objeto y así conocer sobre su autoría.
Elaboró
Arq. M. Sergio Molina Salinas
Bibliografía consultada:
Vasari Giorgio
Las Vidas de los más Excelentes Arquitectos,
Pintores y escultores italianos desde
Cimabue hasta nuestros tiempos.
Selección y edición de Ana Ávila.
Ediciones Cátedra.
Madrid , España. 2005
Historia Universal del Arte. Enciclopedia
Libro 6 El Renacimiento
Editorial Espasa Calpe, S. A.
España. 2000
La Santa Biblia
Antiguo y Nuevo Testamento
Sociedades Bíblicas Unidas
Printed in The United States of America. 1909

No hay comentarios:
Publicar un comentario